En qué consiste
Para la flacidez corporal trabajamos la calidad y la firmeza de la piel estimulando la producción de colágeno propio. Tras valorar la zona (abdomen, brazos, interior de muslos…) se diseña un plan combinando las técnicas más adecuadas para tu objetivo, siempre con expectativas claras y realistas.
Beneficios
- Piel más firme
- Estimula el colágeno
- Plan a medida
¿Para quién está indicado?
Este tratamiento está indicado para personas que notan una pérdida de firmeza o tonicidad en la piel corporal, especialmente en zonas como el abdomen, los brazos o el interior de los muslos, y que buscan resultados naturales con expectativas realistas. En la valoración médica previa valoramos juntos el grado de flacidez y la calidad de la piel para asegurarnos de que la medicina estética es la opción adecuada para ti.
Es importante tener en cuenta que, cuando la flacidez es muy marcada o hay un exceso de piel significativo, los tratamientos estéticos pueden mejorar la calidad cutánea pero no sustituyen a la cirugía. Te lo explicaremos con honestidad desde el primer momento.
¿Cómo es la sesión?
Antes de cualquier sesión realizamos una valoración médica en la que analizamos la zona a tratar, la calidad de la piel y tus objetivos. A partir de ahí diseñamos un plan a medida combinando las técnicas más adecuadas para cada zona, ya sea el abdomen, los brazos o el interior de los muslos.
Cada sesión dura aproximadamente una hora. Durante el tratamiento trabajamos directamente sobre la piel para estimular la producción de colágeno propio; la sensación es generalmente tolerable y te explicamos paso a paso lo que hacemos para que estés cómoda en todo momento.
Resultados y duración
Los resultados son progresivos, ya que se basan en la estimulación del colágeno propio: la piel va ganando firmeza y calidad de forma gradual a lo largo de las semanas y sesiones. Es habitual que los cambios más apreciables se perciban al completar el plan diseñado en la valoración inicial.
Para mantener los resultados en el tiempo recomendamos sesiones de mantenimiento periódicas, ya que el proceso natural de envejecimiento continúa. En cada revisión valoramos cómo ha respondido tu piel y ajustamos el plan si es necesario.
Cuidados posteriores
Después de cada sesión es habitual una ligera rojez o sensibilidad en la zona tratada, que suele remitir en pocas horas. Te daremos las indicaciones específicas según las técnicas utilizadas, pero en general recomendamos evitar exposiciones solares intensas y mantener una buena hidratación de la piel.
No es necesario guardar reposo ni interrumpir tu rutina habitual. Eso sí, es importante seguir las pautas que te indiquemos para proteger la zona y favorecer la respuesta de la piel al tratamiento.

