En qué consiste
El tratamiento de la hiperhidrosis con toxina botulínica bloquea de forma temporal las glándulas sudoríparas de las axilas, reduciendo notablemente la sudoración excesiva. Es un procedimiento sencillo y muy bien tolerado, con un efecto que suele durar varios meses.
Beneficios
- Menos sudoración axilar
- Resultado de larga duración
- Procedimiento rápido
¿Para quién está indicado?
Es una opción pensada para ti si sudas en exceso por las axilas, manchas la ropa con frecuencia o sientes que la sudoración limita tu vida social o laboral, incluso cuando no hace calor ni haces esfuerzo. También puede interesarte si los antitranspirantes habituales no te resultan suficientes. En la primera visita, la doctora valora tu caso y te indica con honestidad si este abordaje es el adecuado para ti.
¿Cómo es la sesión?
La sesión comienza con una valoración de la zona, que se limpia y, si lo necesitas, se aplica frío o anestesia tópica para tu comodidad. La doctora realiza varias microinyecciones superficiales repartidas por cada axila con una aguja muy fina. Suele durar entre 15 y 20 minutos, se realiza en consulta y puedes retomar tu día con normalidad al salir.
Resultados y duración
La reducción de la sudoración suele empezar a notarse entre los 2 y los 7 días, alcanzando su efecto completo en torno a las dos semanas. El resultado se mantiene de forma orientativa entre 4 y 7 meses, según cada persona, y puede repetirse para sostener la mejoría. La respuesta varía de unas personas a otras, sin que pueda garantizarse un grado exacto de reducción.
Cuidados posteriores
Tras la sesión puedes hacer vida normal de inmediato. Se recomienda no frotar ni masajear las axilas durante las primeras horas y evitar el calor intenso, la sauna y el ejercicio exigente ese mismo día. Conviene posponer la depilación y los desodorantes agresivos unas horas. La doctora te dará indicaciones personalizadas y programará una revisión para valorar el efecto y ajustarlo si fuera necesario.
