En qué consiste
Los hilos tensores son una técnica de medicina estética que consiste en introducir hilos reabsorbibles bajo la piel para reposicionar los tejidos descolgados y estimular la producción de colágeno. La Dra. Clara Navarro los utiliza para mejorar la firmeza del óvalo facial, las mejillas o el cuello cuando empieza a notarse el descolgamiento. El objetivo es recuperar soporte y definición de manera progresiva, respetando siempre tu expresión y un resultado natural.
Beneficios
- Efecto de sostén inmediato
- Estimulan tu colágeno
- Sin cirugía
¿Para quién está indicado?
Esta técnica puede ser para ti si notas que el óvalo facial o las mejillas han perdido firmeza y empiezan a descolgarse, pero la flacidez aún es leve o moderada. También si prefieres una opción sin cirugía que mejore el soporte de la piel de forma gradual y discreta. En la primera consulta la Dra. Clara Navarro valora tu piel y tu caso para confirmar si los hilos tensores son la opción más adecuada para ti.
¿Cómo es la sesión?
La sesión comienza con una valoración para planificar los puntos de entrada y la dirección de tensado. Tras aplicar anestesia local en la zona, se introducen los hilos reabsorbibles con una aguja o cánula fina y se ajustan para reposicionar los tejidos. Es un procedimiento ambulatorio que suele durar entre treinta y sesenta minutos, y en la mayoría de casos podrás volver a casa el mismo día.
Resultados y duración
Notarás un efecto de sostén desde el primer momento, y a esto se suma una mejora progresiva durante las semanas siguientes, a medida que los hilos estimulan tu propio colágeno. Los hilos se reabsorben con el tiempo, pero el colágeno generado ayuda a mantener la firmeza. La duración varía según cada persona y la zona tratada, aunque el resultado suele conservarse durante varios meses; en consulta planificamos las revisiones para acompañar tu evolución.
Cuidados posteriores
Tras la sesión es normal notar una ligera molestia, hinchazón o pequeños hematomas en los puntos de entrada, que se calman en pocos días. Te recomendamos dormir boca arriba, evitar el ejercicio intenso, el calor y los masajes en la zona durante las primeras una o dos semanas, y no realizar gestos faciales muy marcados al principio. Sigue las indicaciones personalizadas que te demos y, ante cualquier duda, contacta con la clínica.
