En qué consiste
Las arrugas de expresión son los pliegues que aparecen al gesticular, sobre todo en el entrecejo, la frente y las patas de gallo, y que con el tiempo tienden a marcarse incluso en reposo. Se abordan habitualmente con toxina botulínica, que relaja de forma controlada la musculatura responsable del gesto. El objetivo es suavizar las líneas manteniendo una expresión natural y proporcionada. Siempre partimos de una valoración médica para diseñar un plan adaptado a ti.
Beneficios
- Líneas más suaves
- Expresión natural
- Efecto preventivo progresivo
¿Para quién está indicado?
Este abordaje está indicado para quienes notan arrugas de expresión en el entrecejo, la frente o las patas de gallo y quieren suavizarlas sin que se note que han hecho nada. También es una buena opción si buscas frenar de forma progresiva que esas líneas se asienten con el tiempo.
En la valoración previa analizamos tu musculatura facial, tu gesto habitual y lo que esperas conseguir. Esa consulta nos permite confirmar que la técnica es la adecuada para ti y ofrecerte una propuesta honesta y personalizada.
¿Cómo es la sesión?
La sesión empieza siempre con una valoración en la que marcamos los puntos de tratamiento adaptados a tu anatomía y a tu gesto. El abordaje consiste en microinyecciones superficiales y muy precisas de toxina botulínica; no necesita anestesia, aunque podemos aplicar frío para mayor confort si lo prefieres.
El tiempo en consulta es breve, así que puedes retomar tu actividad habitual de inmediato. Antes de terminar te explicamos los cuidados a seguir las primeras horas para optimizar el resultado.
Resultados y duración
Los primeros cambios suelen apreciarse de forma gradual en los días siguientes, y el resultado se asienta poco a poco. La duración varía de una persona a otra según factores individuales como el metabolismo, el tono muscular y la zona tratada.
Para mantener el efecto se recomienda repetir el tratamiento cuando notes que la musculatura recupera su actividad. En la consulta de seguimiento valoramos juntas el momento más adecuado, ajustando la periodicidad con el tiempo según tu respuesta.
Cuidados posteriores
Durante las primeras horas evita tocarte o masajear las zonas tratadas y no te tumbes boca abajo. También es recomendable no hacer ejercicio intenso ni exponerte a fuentes de calor elevado, como la sauna o el sol directo, ese mismo día.
Puedes maquillarte con normalidad a partir de las cuatro horas de la sesión. Si te surge cualquier duda tras el tratamiento, contáctanos; hacemos siempre un seguimiento para asegurarnos de que estás satisfecha con el resultado.
